ESCUCHARNOS · EDICIONES DIOTIMA

Escucharnos, una
comunidad de libros.

Ediciones Diotima 15/08/2026 · 15:23
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Hablemos sobre escribir

¿Qué significa manejar tu escritura?
¿Cómo elige un editor un texto, qué busca?


Para mí hay dos cosas esenciales: primero, tratamos con esa materia frágil, llena de sueños y ansiedad por el futuro que se llama autor. La condescendencia no es una forma de la empatía. Entonces, lo que debemos hacer es sentirnos cómodos en sus zapatos –los del autor–, porque editar un libro es un proceso de a dos, una alquimia creativa de sugerencias y opiniones que van en ambas direcciones. Eso primero. Y luego, también, un editor debe ser empático con los lectores. Aquí hay dos cuestiones que conviene separar.

Por un lado, se contempla la amplitud de lectores que incluye la propuesta del libro. Un libro apto para todos no es un libro malo: simplemente significa que no excluye o rechaza a ningún lector. ¿Entonces un texto experimental no es un texto bueno? ¡Por supuesto que sí lo es! Será un texto de nicho al que habrá que buscarle su propio lector. Pero como escritor de nicho hay que saber que el número de lectores decrece.

Por el otro: ¿qué pasa con esos libros que son para el gran público? Definamos gran público: vos, yo, la señora del almacén, el profe de Filosofía, el científico y el portero del edificio. Entonces, en desmedro del profesor y del científico, ¿vamos a crear textos que los dejen de lado? Y en la corriente contraria, ¿excluiremos a la señora del almacén y al portero del edificio?

Esa es precisamente la importancia de aquello que suena tanto y se expresa así: el manejo del lenguaje. ¿Qué significa? Para un escritor la lengua no es una herramienta, es un estado del mundo compartido en el que estamos inmersos y lo vuelve comprensible: la koiné que hablaba el mundo griego, por ejemplo. Eso –en cierto momento histórico– los distinguió de los pueblos bárbaros, que desconocían esa lengua. Para mí, escribir en una lengua ininteligible, es tratar al lector como extranjero. Partimos de esa base, la empatía también es una virtud del escritor.

Ahora, una lengua común ¿es una lengua sosa, triste, aburrida? ¿Qué puede decir un escritor que vive inmerso en su lengua común? Para mí, todo. Incluso lo que no se puede pensar. Incluso lo no dicho.

Escucho tus impresiones.
Un abrazo.

Graciela
Para conocerme mejor
7 respuestas
Laura15/08/2026 · 15:30
Es muy interesante. A mi me pasa que libros para todos son re planos, por poner un caso, Piñeiro, que no la descarto, pero no me engancha. Después me cuesta encontrar ejemplos de texto plano y libro interesante.
Mauricio15/08/2026 · 18:34
Me gustó lo de tratar al lector como extranjero. Es importante porque si yo quiero leer una cosa rara o de nicho, voy y la compro. Pero es horrible llevarse un libro cualquiera y descubrir que uno se quedó afuera. Y no es que vas a llevarte uno de física cuántica, sino una historia, cuentos o una novela. Qué se yo. Lo puntué bien? 🤪
Lenina R.18/08/2026 · 14:00
Interesante! A mí me gusta saber de antemano con qué género/estilo me voy a encontrar. Por eso creo que las sinopsis son importantísimas como guía y herramienta de seducción, no?
Gustavo Mazzella19/08/2026 · 09:32
Muy interesantes tanto la propuesta como las respuestas. En mi caso ya se de antemano que no escribo para todo el mundo, porque si lo hago pensando en eso el material no es bueno, ya descarte demasiado. Aprendí que el lector hace su propia historia sobre lo que lee y ahí entendí que hay tantas miradas como personas en la Tierra. Como ejemplo tomemos cualquier libro y veamos cuantas opiniones diferentes se pueden ver y sabremos cuantos "extranjeros" diferentes hay. Hermoso debate!
Alejandro Ocon19/08/2026 · 09:47
Coincido mucho con esa idea. Siempre creí que los textos deben tener al menos un nivel de lectura que esté al alcance de todo el mundo. Después, un lector más avesado podrá acceder a otras capas o leer entrelíneas. El arte en general debe estar al alcance de todas las personas y no ser pensado para una élite de elegidos.
René Araya19/08/2026 · 15:06
Me parece esencial esa idea de habitar una lengua, y no creo que sea un asunto trivial. Parece simple decirlo, pero en realidad es algo profundamente complejo. Para mí, una gran novela no solo cuenta una historia mediante el lenguaje: construye una lengua propia y nos hace entrar en ella. Hay novelas en las que uno siente que, después de unas pocas páginas, ha debido aprender otra manera de respirar, de mirar, incluso de pensar. La sintaxis, el ritmo, las repeticiones, los silencios, las palabras escogidas y también aquello que deliberadamente no se dice van creando un territorio verbal que solo existe dentro de esa obra.

Por eso pienso en ciertas novelas casi como novelas-lengua. No utilizan el lenguaje simplemente para representar un mundo, sino que hacen mundo con él. Sus personajes, sus espacios e incluso su tiempo parecen surgir de esa forma particular de decir. Si les quitáramos esa lengua y contáramos exactamente los mismos acontecimientos con una prosa neutra, algo esencial desaparecería; quizás desaparecería la propia novela. Porque lo verdaderamente irrepetible no estaría únicamente en lo que ocurre, sino en la forma verbal que hace posible que eso ocurra de ese modo ante nosotros.

En esas novelas, leer supone aceptar durante algunas horas otra lógica del lenguaje. Entramos en su cadencia, aprendemos sus reglas, comenzamos incluso a anticipar cómo podría formularse una frase dentro de ese universo. Y cuando la novela termina, a veces queda una especie de residuo: seguimos pensando por un momento con su ritmo, mirando las cosas desde la lengua que acabamos de abandonar. Esa sea, probablemente, una de las experiencias más poderosas de la literatura: una gran novela no solo nos deja una historia; durante un tiempo, nos presta una lengua desde la cual existir.
Graciela19/08/2026 · 16:47
Querido René: pero qué precioso y meditado mensaje. Concuerdo, claro, en que el lenguaje hace mundo, eso primero. Y después con lo que piensa tu comentario. Muchas gracias. Un abrazo.

Graciela