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Danzahablar con un Arbol

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24/08/2026

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Por Dak Wandt

Imagen de Danzahablar con un Arbol
Me dirijo hacia el parque
cierro mis ojos y siento
un sutil
movimiento.
Me transformo
en templada brisa
Y así, 
continúo recorriendo
avanzando
apenas 
por sobre el pavimento.

Voy bajito
suavemente
arremolinándose a mi paso 
hojas rojas y doradas
siguen mi movimiento 

Continúo transformada
en la brisa circulante
percibiendo la humedad
de la tierra del parque.
Sigo, así
zigzagueante 
entre el pasto y los insectos
que caminan presurosos
ocupados y despiertos.

Me detiene de pronto
un gigante, de ancho tronco
que se encuentra ahí plantado.
Hace tiempo que lo observo
alquimista generoso
que me ayuda a respirar.

Ahora que soy 
Brisa templada
tal vez logre escucharlo…

Cerrando los ojos
me dispongo
pido al sol que acaricia mi cara
que me entibie 
el corazón.
Para así ser otro aire
más cálido y sensible
para así des – cubrir 
mi mejor disposición
y poner más atención.

Ascendiendo sutilmente
como sólo un aire tibio puede
recorro cada una de sus ramas
mientras el perfume de sus flores
me transforma dulcemente.

Comienzan entonces
sus hojas a moverse
mientras yo las saludo
circulando entre ellas
juntas cantamos
armoniosamente.

En medio de este canto
se produce el milagro
la escucha se abre y presenta
¡logro comprenderle!
Conversamos 
juntas, juntos
como varios y uno solo
Al compás de nuestra música
recién construida de sutileza
se despliega una grácil danza
escucha verdadera, 
compartires transparentes
y alegres remembranzas.

Se arremolinan cada vez más 
las hojas en su copa
ahora soy más pequeña
ahora soy microscópica.
Mas cálida y abierta 
que la brisa perfumada
he entrado en sus células
¡soy oxígeno !
que a sus anchas
se regala.

Me despierto a él abrazada
me recibe compasivo
no le importa que sea pequeña
que no tenga raíces
flores u hojas.

Que a veces me crea brisa
y que flote sin ancla.

Canta y danza conmigo
a veces me habla, 
me abraza,
me acuna, me acompaña.

Me canta y me cuenta
de su danza
de hojas y de brisa
transforma el aire
¡me lo regala! 

Mi cuerpo respira nuevamente
se abre mi pecho
y mi alma encarna.

No le importa que sea pequeña
sencilla y transparente
ser amable e inocente
junto a él
No es desventaja.

No le importa mi simpleza
sin raíces, sin flores y sin hojas.
Me quiere así tal cual
corresponde a mi abrazo
aunque esté contenta o triste
enojada o cansada
aunque sea simplemente
humana.

Conversación

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Comentarios publicados (1)

Graciela ·
Conmovedor y liviano como la brisa... y profundo al mismo tiempo.
Precioso. ¡Felicidades!