Preventa con 20% de descuento
$ 14.400
Precio habitual: $ 18.000
Envío gratis a Capital Federal y toda la provincia de Buenos Aires
Demás provincias argentinas: $ 5.000 por envío.
Ver destinos y condicionesComprá sin crear una cuenta.
Riomar
Los hijos se van. Y de pronto, la vida que parecía organizada alrededor de ellos queda en suspenso. Aura y Lino parten de Buenos Aires rumbo a Barcelona para abrirse camino con una forma de arte que mezcla música y pintura. Laia y Arón, que décadas atrás hicieron el viaje inverso, quedan frente a…
Los hijos se van. Y de pronto, la vida que parecía organizada alrededor de ellos queda en suspenso. Aura y Lino parten de Buenos Aires rumbo a Barcelona para abrirse camino con una forma de arte que mezcla música y pintura. Laia y Arón, que décadas atrás hicieron el viaje inverso, quedan frente a una pregunta mucho más difícil que la distancia: ¿qué hacer con la vida cuando aquello que la ordenaba ya no está?
Riomar es una novela sobre partidas y regresos, pero también sobre algo menos visible: la capacidad de reinventarse. Mientras los hijos buscan un lugar propio entre calles, bares y escenarios de Barcelona, los padres deben aprender a mirarse otra vez, recuperar deseos abandonados y descubrir qué queda de una pareja cuando termina la tarea de criar. Entre ambos mundos circulan las raíces, las lenguas, los recuerdos y esa extraña herencia familiar que empuja a moverse cuando permanecer quieto ya no alcanza.
Mariano Liszczynski construye la novela con una prosa inquieta, sensorial y deliberadamente mestiza, capaz de hacer convivir registros rioplatenses y peninsulares sin borrar sus fricciones. Su escritura trabaja con ritmos, recurrencias y cambios de voz que acompañan el movimiento mismo de los personajes. Hay humor, ternura y una observación minuciosa de los vínculos, pero también una pregunta persistente y profundamente humana: cuánto de nosotros permanece cuando todo alrededor cambia.
Riomar es una novela sobre partidas y regresos, pero también sobre algo menos visible: la capacidad de reinventarse. Mientras los hijos buscan un lugar propio entre calles, bares y escenarios de Barcelona, los padres deben aprender a mirarse otra vez, recuperar deseos abandonados y descubrir qué queda de una pareja cuando termina la tarea de criar. Entre ambos mundos circulan las raíces, las lenguas, los recuerdos y esa extraña herencia familiar que empuja a moverse cuando permanecer quieto ya no alcanza.
Mariano Liszczynski construye la novela con una prosa inquieta, sensorial y deliberadamente mestiza, capaz de hacer convivir registros rioplatenses y peninsulares sin borrar sus fricciones. Su escritura trabaja con ritmos, recurrencias y cambios de voz que acompañan el movimiento mismo de los personajes. Hay humor, ternura y una observación minuciosa de los vínculos, pero también una pregunta persistente y profundamente humana: cuánto de nosotros permanece cuando todo alrededor cambia.
Así escribe:
Laia se lleva la mano a la cara, se la pasa por los ojos y se seca unas lágrimas: —¿Y qué de nosotros ahora, Arón? Míralos. Aura y Lino están del otro lado, yendo hacia la Sala de Embarque; ya se despidieron y no vuelven la cabeza. Faltan Control del Equipaje, el escaneo, Migraciones, los últimos trámites antes de esperar la hora cerca de la Puerta de Embarque. Seguro pavearán mirando los negocios. —Dejarlos volar, y nosotros lo mismo, Laia. La acariciás para consolarte también, y evitás el gimoteo. —Habrá que reinventarnos, ¿no? —Una vez más habrá. Y Laia y Arón inician una conversación más, otra charla, de las tantas que tuvieron en estos años. Pero ahora sabiendo que todo, nuevamente, cambia. ¿Habrá dejado algo de cambiar alguna vez?, ¿habrá algo que no vaya a seguir cambiando?; intercambian en silencio, en ese diálogo que se conocen de memoria. En la pantalla anuncian que el vuelo está en horario, la miran, con intermitencia, como si acelerara el tiempo o pudiera detenerlo. ¿Se puede detener el tiempo o demorarlo?, ¿sirve de algo? Quizá para darse un tiempo más. Una prolongación inútil, pero que necesitan como si estirar el tiempo pudiera retenerlos, como si así pudieran darse un momento más cerca de ellos. Piensan cuándo será el próximo encuentro.
Nacido en 1973 en Buenos Aires, Mariano Liszczynski es profesor universitario y escribir es parte de su rutina profesional. También lo hace literariamente con cuentos y poesía, y desde hace unos años con la novela. Vive junto con su esposa y sus mascotas en un barrio con mucho espacio verde que vibra con el fútbol. Es un lector empedernido, disfruta los encuentros con amigos y la familia, y le gusta apreciar la naturaleza, la buena música y buenas bebidas. Estimular la mente imaginando mundos que abstraigan de la realidad pero sean reales es algo que lo desafía.
Laia se lleva la mano a la cara, se la pasa por los ojos y se seca unas lágrimas: —¿Y qué de nosotros ahora, Arón? Míralos. Aura y Lino están del otro lado, yendo hacia la Sala de Embarque; ya se despidieron y no vuelven la cabeza. Faltan Control del Equipaje, el escaneo, Migraciones, los últimos trámites antes de esperar la hora cerca de la Puerta de Embarque. Seguro pavearán mirando los negocios. —Dejarlos volar, y nosotros lo mismo, Laia. La acariciás para consolarte también, y evitás el gimoteo. —Habrá que reinventarnos, ¿no? —Una vez más habrá. Y Laia y Arón inician una conversación más, otra charla, de las tantas que tuvieron en estos años. Pero ahora sabiendo que todo, nuevamente, cambia. ¿Habrá dejado algo de cambiar alguna vez?, ¿habrá algo que no vaya a seguir cambiando?; intercambian en silencio, en ese diálogo que se conocen de memoria. En la pantalla anuncian que el vuelo está en horario, la miran, con intermitencia, como si acelerara el tiempo o pudiera detenerlo. ¿Se puede detener el tiempo o demorarlo?, ¿sirve de algo? Quizá para darse un tiempo más. Una prolongación inútil, pero que necesitan como si estirar el tiempo pudiera retenerlos, como si así pudieran darse un momento más cerca de ellos. Piensan cuándo será el próximo encuentro.
Nacido en 1973 en Buenos Aires, Mariano Liszczynski es profesor universitario y escribir es parte de su rutina profesional. También lo hace literariamente con cuentos y poesía, y desde hace unos años con la novela. Vive junto con su esposa y sus mascotas en un barrio con mucho espacio verde que vibra con el fútbol. Es un lector empedernido, disfruta los encuentros con amigos y la familia, y le gusta apreciar la naturaleza, la buena música y buenas bebidas. Estimular la mente imaginando mundos que abstraigan de la realidad pero sean reales es algo que lo desafía.